“The Box” Año: 2009; Duración: 115 minutos; País: EE.UU.; Director: Richard Kelly; Música: Win Butler, Régine Chassagne, Owen Pallett; Fotografia: Steven B. Poster; Reparto: Cameron Diaz, James Marsden, Frank Langella y otros. Productora: Warner Bros. Pictures / Darko Entertainment.

Después de la sobrevaloradísima Donnie Darko (2001) y una casi desconocida y descontrolada Southland Tales (2006) el director y guionista Richard Kelly apuesta a lo grande con The Box (2009) La critica lo posiciono precozmente entre los grandes altares y desde entonces se lo considera como la gran esperanza –americana- del reciente cine fantástico. Lo cierto es que, pese a las expectativas, con este nuevo largometraje se queda muy corto.

The box está basada en un relato breve de Richard Matheson llamado “Button, Button” publicado en 1970. Considerado como uno de los autores de ficción más importantes del siglo XX, la primera de sus obras que se llevo al cine fue en 1957 con “The Incredible Shrinking Man” de Jack Arnold y la ultima en 2007 con “I Am Legend” de Francis Lawrence. Richard Kelly no fue el primero en versionar Button,Button, antes fue Peter Medak quien adapto el cuento para un capítulo de la conocida serie televisiva “The Twilight Zone” (La Dimensión Desconocida) en 1986. La versión de Medak está bastante alejada de la original, tanto que Matheson no quiso aparecer en los créditos. Me pregunto qué diría el escritor de la versión de Kelly, que combina las anteriores sumada a un guion altamente sazonado. Demasiado diría yo.

La premisa de la que parte el film es sencilla pero debería dejarte anclado a la butaca desde los primeros minutos. Un extraño hombre se presenta con un misterioso artefacto ante el domicilio de un matrimonio. Este artefacto conlleva una propuesta insólita. El extraño personaje les dice que si oprimen el botón que tiene este artefacto sucederán dos cosas: por un lado recibirán un millón de dólares y por otro alguien que no conocen, en algún lugar del mundo, morirá. El dilema moral que se plantea es realmente interesante, pero en lugar de seguir por esta vía, explotarla y conducirnos hacia los múltiples planteamientos éticos que conlleva este dilema, Kelly pretende enriquecer su propuesta agregando elementos de diferentes géneros. Así, nos encontramos con elementos de ciencia ficción, melodrama familiar, suspenso, pinceladas de cine de terror y de thriller político conspirativo, haciendo una sopa que al final resulta incomprensible. Con todo esto no se llega a entender de qué modo pretende usar los resortes de la trama. Además, como no hay un terreno solido que pisar, la obra tropieza de a ratos. El ritmo también evita los golpes de efecto, pero a su favor crea una leve pero constante tensión a la que contribuye uno de los pocos puntos buenos de la película: la banda de sonido a cargo de la banda Arcade Fire. La primera mitad del film está bien, pero la segunda es un camino en caída hacia un final atropellado.

El reparto tampoco ayuda mucho. Cameron Díaz no está a la altura del papel debido a su escasez de registros. No aporta nada al clima ni en las escenas más dramáticas. James Marsden pasa casi desapercibido hasta en las secuencias más delicadas. Su actuación no tiene peso y parece tan blando que casi da pena. Por el contrario, Frank Langella es el único del reparto que se devora todo el film, con apenas esbozar una sonrisa o levantar una ceja llena toda la pantalla. Impecable.

The Box es una propuesta interesante. Es ambiciosa, un poco extraña, imprevisible y desde ya muy cerebral en lo que refiere al reciente cine fantástico. Si bien Richard Kelly posee un estilo propio, pulso e intuición, aun le cuesta trabajo redondear sus ideas. Quizás falte algún tiempo para que veamos una obra perfectamente acabada de este director.
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Nota: Esta critica fue hecha a modo de borrador para el taller de Expresión Oral y Escrita II. Había ciertos aspectos que debíamos tener en cuenta, además de modelos de criticas. Parcialmente, esto es lo que tengo.